Publicaciones de la categoría: Salud

CÁÑAMO, UN ALIMENTO MILENARIO RESCATADO DEL OLVIDO

El cáñamo como alimento de consumo humano se remonta mucho en el tiempo. En el más antiguo tratado agrícola chino, el Xiao Xia Zheng, ya se tiene constancia de su consumo como alimento. En torno a los años 4.000 -5.000 antes de Cristo se puede ubicar el uso del cáñamo junto a otros cultivos como mijo, trigo, frijol y arroz en diferentes partes de China. La siembra, cultivo y procesamiento se desarrollaron muy rápidamente y se convirtió en una especie de manejo bastante avanzado, obteniéndose todo tipo de productos incluida la pólvora.

Puesto que la mayoría de éstas y otras especies de uso humano fueron domesticadas, es fácil imaginarlas muchísimo más atrás en el tiempo pero como aprovechamiento de recogida silvestre y nómada. El cáñamo se extiende y crea grandes áreas de cultivo silvestre, por lo que las poblaciones migratorias se aprovechaban de este recurso estacional en las vastas superficies de las llanuras de Asia. Pues bien, desde la antiquísima China hasta nuestros días el cáñamo ha sido utilizado en todas las culturas pero algunas no lo incorporaron como alimento, en un principio.

Vamos a explicar un poco por que el cáñamo es un alimento tan valioso como para captar la atención desde miles de años atrás de la Medicina Tradicional China, que es un referente en nutrición para el resto del mundo.

El cáñamo es un alimento proteico completo, puesto que se define como tal a aquellas proteínas que proveen los 8 aminoácidos esenciales: Leucína, lisina, metionina, fenilalanina, treonina, valina, triptófano, histidina, tirosina, isoleucina y selenocisteína.

Estos aminoácidos junto con otros se encadenan tal y como el ADN va ordenando. Una dieta sin uno de ellos a la larga provoca enfermedad y la muerte.

El cáñamo no es la única semilla que los contiene todos en el embrión, el lino también, pero en lo que es único el cañamón es en que el 65 % de él está compuesto de Edestín Globulina, y es la semilla con mayor contenido proteico de esta clase en todo el reino vegetal. Sin embargo a pesar de ser más energética, digerible y adecuada para el cuerpo que la carne, ésta proteína animal sigue siendo quien domina los recursos en la tierra, agotando suelos, agua y creando gran contaminación.

Como alternativa a la carne, el cáñamo es la mejor opción, pero mientras el mercado y el consumidor no estén preparados para el cambio, la inercia del sistema actual basado en proteína animal seguirá siendo enorme y moviendo económicamente otros sectores. Por eso requeriría de una profunda renovación y autocrítica, que tal vez sólo sea posible bajo una situación de crisis realmente definitoria, es decir un contexto en que nuestras decisiones fuesen vitales y transcendentales.

La globulina es una proteína simple que se encuentra en las semillas y en la sangre animal, pero la Edistina es la globulina de las plantas. Pues bien las globulinas junto a albumina se clasifican como proteínas globulares, las cuales son esenciales para crear las enzimas, anticuerpos, hormonas, la hemoglobina y fibrogin (necesario para la coagulación). Todas estas proteínas son la “ Esencia de la Vida ” puesto que son sobre quienes recaen las funciones imprescindibles del organismo.

La albumina, la globulina y el fibrogin son los tres tipos de proteínas plasmáticas más importantes.

Quiere esto decir que estas tres proteínas representan el 80% de la parte sólida del plasma sanguíneo y sirven ni más ni menos que como reserva rápida de aminoácidos para cualquier tejido corporal que lo necesite de forma inmediata a través de la sangre. El cáñamo es un alimento ideal para ser consumido a todas horas, porque siendo tan digerible puede transportar esa reserva rápidamente a los tejidos mientras éstos los necesiten todo el tiempo que dure el esfuerzo.

Estas propiedades de asimilación tan asombrosas demuestran que perfectamente puede plantearse el cáñamo como una herramienta para combatir el hambre y la desnutrición crónica en niños y ancianos que ya están en fase aguda de desnutrición, casi irrecuperables para muchos expertos.

La albumina en la semilla, actúa como el “combustible” que emplea el embrión hasta que puede disponer de la energía fotosintética, y está ubicada entre el embrión y la cáscara, y por otro lado, la edestín globulina dentro del embrión garantiza que la nueva vida disponga de las enzimas necesarias para su actividad metabólica.

Pues bien, la globulina es la tercera proteína en abundancia del organismo y realiza muchas funciones enzimáticas dentro del plasma, pero lo más importante es que es responsable tanto de la inmunología natural como de la adquirida, con la que el cuerpo hace frente a los agentes patógenos invasores. En este sentido el cáñamo consumido regularmente, sería un alimento preventivo de enfermedades infecciosas porque mantiene un adecuado suministro de globulinas que el cuerpo puede incorpora rápidamente al plasma.

El cuerpo usa proteínas de globulina para fabricar anticuerpos con que atacar a los agentes infecciosos o antígenos.

Tanto ella como la gamma-globulina son esenciales para un sistema inmunológico saludable y fuerte, y esto es muy importante, que pueda neutralizar tanto a los patógenos como a las toxinas.

Las globulinas alfa, beta y gamma transportan los materiales que necesitan las estructuras del cuerpo dañadas o desgastadas para regenerarse. Y las inmuno-globulinas son la primera línea de defensa del cuerpo contra la enfermedad y la infección, cuyos agentes negativos, deben atravesar el sistema linfático antes de llegar al torrente sanguíneo y por eso las defensas deben ser sanas y fuertes para contenerlos antes de que sea tarde.

Al incorporar en nuestra alimentación las proteínas durante la digestión se descomponen en aminoácidos, los cuales son llevados y usados para crear nuevas proteínas específicas donde las necesidades del cuerpo humano lo requieran.

El cuerpo humano necesita aminoácidos en cantidad suficiente para crear globulinas, y han de estar siempre disponibles, porque pueden ser suficientes para prevenir enfermedades por deficiencia de ellos, pero puede que no haya suficientes para crear las inmuno-globulinas con las que rechazar una infección repentina. El cuerpo debe tener suficiente material de aminoácidos, y lo mejor es comer alimentos ricos en proteínas de globulina para que el cuerpo pueda crearlas a su vez.

Un 65% de Edestin Globulina y algo de albúmina en el cañamón nos lo pone fácil y muy disponible de un modo parecido al del plasma sanguíneo.

Un cuerpo alimentado de este modo mantiene un nivel de prevención sobre infecciones bastante alto.

El cáñamo provee al cuerpo todos los aminoácidos esenciales necesarios así como los tipos y cantidades adecuadas para crear albúmina sérica ( del suero humano) y sero-globulinas como la gamma-globulinas de gran valor inmune. La importancia de esta última es tal, que se buscan individuos muy sanos para aislarla de su sangre y proveerla por ejemplo a niños que padecen cáncer y cuyas defensas han quedado muy débiles por efecto de la radioterapia y quimioterapia. Incluso estas gamma-globulinas aportan inmunidad temporal al paciente si provienen de personas que han superado enfermedades como hepatitis o varicela.

Personas que sufren enfermedades de inmunodeficiencia, podrían mejorar e incluso sanar, y esta conclusión se sustenta en que la deficiencia nutricional causada por tuberculosis se mitiga eficientemente tratando con semillas de cáñamo al paciente. Ésta es una severa enfermedad que por bloqueo nutricional llega a producir que el cuerpo se consuma a si mismo.

Germinado de semillasGerminado de semillas

La habilidad del cuerpo para resistir y recuperarse de una enfermedad depende de cuán rápido puede generar masivas cantidades de anticuerpos con que defenderse en el primer ataque del antígeno. Si la materia prima con la que creamos la proteína de globulina es insuficiente, el ejército de anticuerpos tal vez sea muy bajo como para prevenir y evitar que comiencen los primeros síntomas de enfermedad.

Es decir, si ante los primeros síntomas, simplemente nos nutrimos con un aporte extra de cañamones o bien de aceite, atajamos el avance de la enfermedad de forma radical, si no ha llegado a extenderse más allá del sistema linfático.

De todas las semillas de plantas que existen, la semilla del cáñamo es las más importante proveedora de materia prima con que sintetizar globulina, la de mayor contenido en el reino vegetal. Comiendo regularmente cañamones, aseguraremos que el sistema inmunológico posea una reserva de suministros de inmuno-globulina necesarios para garantizar que los anticuerpos destruyen la enfermedad y mantener un nivel adecuado de prevención contra enfermedades producidas por patógenos..

Más adelante, seguiremos con la química nutricional del cáñamo pasando de los aminoácidos, tratados en este, a los Ácidos Grasos Esenciales o EFAs en el siguiente capítulo, que son vitales e imprescindibles para la salud humana si deseamos que ésta sea óptima.

A todas las ventajas que posee la planta desde el punto de vista bioquímico en su composición hay que añadirle el hecho de que puede ser cultivada sin necesidad de productos fertilizantes ni insecticidas que podrían contaminar una fuente tan pura de recursos alimenticios.

La planta del cannabis sativa posee una raíz pivotante profunda que extrae nutrientes del suelo y por tanto aunque agradece muy bien el nutriente, sobre todo el orgánico, no es obligado o imprescindible el abono químico de síntesis.

Por otro lado, libera unas sustancias llamadas terpenos que aunque no es un veneno actúan como repelente para muchos insectos por lo que la planta pierde atractivo. El cáñamo también sufre plagas de hongos, insectos y animales que comen sus hojas, pero su asombrosa capacidad de rebrote siempre permite una pronta recuperación, ya bien de sus hojas o bien del tallo.

Es por tanto es un cultivo óptimo para agricultura orgánica libre de contaminantes, siempre que el suelo y el agua también lo sean, por lo que se debería haber apostado más por él.

Sin embargo su conocido uso para pienso de aves y el olvido de todo lo que fue tradicional en la vida rural en general, no le dan su merecida posición en la sociedad actual, aunque la humanidad le debe mucho agradecimiento.

Muchos países como Canadá si le han dado un gran valor al cultivo para uso alimentario, y es que allí hay un alto nivel de conciencia, como demuestran su millón doscientos mil habitantes semi-vegetarianos.

Existe una amplia gama de productos y multitud de compañías que ofertan alimentos de cáñamo tanto en Canadá, como en Estados Unidos y Europa.

Puesto que la cáscara es muy fuerte por ser un tejido altamente lignificado, la proteína de cáñamo se consume pelada o también se puede decir decorticada.

Esta cubierta o aquenio, es a la escala de la semilla del cáñamo como el de la nuez. Incluso es llamado “ Hemp Nut” en los países anglosajones porque su sabor recuerda en cierto aspecto al de las nueces. Además, ese vocablo permite al consumidor diferenciar ese producto de un cereal, ubicándolo más correctamente en su diferencia botánica ya que el cáñamo no se parece en nada a los granos de trigo, cebada o el de cualquier otro grano al que estamos acostumbrados.

No es de la familia de las gramíneas sino de las cannabáceas, por eso no contiene gluten.

Como decíamos, la semilla pelada es algo que antes no se conocía por la dificultad técnica que implicaba cualquier transformación compleja.

Tradicionalmente en África al interrumpir la lactancia materna durante el destete se daban a los bebés “ Porridge” o gachas de cañamones para así seguir incorporando en el niño el gammalinolénico que también contiene la leche de la mujer.

La palabra “Gacha”, es una traducción muy precisa y descriptiva del modo en que se consumía, porque es harina disuelta en agua o en leche. En el sur de España es un plato muy tradicional ligado a tiempos difíciles, de escasez. La gacha manchega de almortas (titos o chícharos), de garbanzo, la gacha andaluza de trigo. En Cataluña había unas gachas muy nutritivas que se hacían para las cuadrillas de obreros con cáñamo y garbanzos. Todas éstas se hacen con agua y también se llaman polenta o “grits”.

Pero cuando se disuelve la harina en leche se llama con más propiedad gacha y las más comunes en todo el mundo son las de avena y sémola.

Pues bien, como en África se usaban las semillas enteras, un método para disolver la blanda proteína del cáñamo era cociéndola lentamente en leche. Una vez toda disuelta, se pasaba la papilla por un colador para apartar la dura cascarilla. Así los bebés recibían el mejor y más perfecto aporte para su pequeño cuerpo.

Actualmente muchas compañías dedicadas a la alimentación de cáñamo ofrecen harina como un formato sencillo de preparar, pero hay otros modos de consumirlo.

Las semillas de cáñamo molidas son una pasta grasa debido al su alto contenido en aceite, por lo que es necesario eliminarlo, por tanto el subproducto del prensado de semillas de cáñamo para aceite, es lo que llamamos torta. Es perfecta para añadir al pan y los platos en su cocción.

La harina de cáñamo no levanta, no tiene gluten y no se comporta como una normal utilizada para hacer el pan. Por entero en una masa no es posible utilizarla sino que hay que mezclarla con otras harinas a no ser que quieras hacer una torta o galleta plana. En una mezcla de 3:1 cáñamo/trigo produce un pan rico pero fuerte y pesado en 7:1 logramos una hogaza de pan normal con toques de cáñamo y un ligero sabor acompañando.

También se fabrica pasta de cáñamo, galletas, chocolatinas, cereales enriquecidos, yogures, mantequilla, queso blanco vegetal y tofu, así como leches, batidos y helados.

En verdad es que el cáñamo es asombrosamente manejable y más versátil que la soja con mucha diferencia por no hablar de su contenido libre de alergénicos y sin transgénicos.

El cáñamo es una planta llena de beneficios, pero también compleja en su manipulación y muy burocrática. Quiere esto decir por un lado que desde un punto de vista de sus cuidados higiénico sanitarios es muy exigente puesto que el riesgo de que se estropee existe, no es bajo, y si es peligroso un enranciamiento o contaminación, si no se siguen unas normas básicas de eludir exposiciones al sol y a la temperatura.

Por otro lado la Administración, tanto española como europea e incluso en países tan avanzados como Canadá, pecan de ignorantes a la hora de tratar a los granjeros, transformadores y envasadores. Pero sobre todo las instituciones españolas muestran una sensibilidad que deja mucho que desear, mostrando unas lagunas de desconocimientos que no evidencian ninguna rigurosidad ya que parecen obviar del todo los criterios científicos y técnicos.

Muchos esforzados agricultores son acusados de cultivar marihuana y siempre se les trata como si la duda estuviera justificada en torno a si lo que hacen es licito o no, y esto ocurre porque como es una planta de infinita bondad y recursos múltiples, roza la incredulidad en gentes ignorantes sobre dichas capacidades.

En el siguiente capítulo seguiremos profundizando en éste área de la nutrición. Hay muchas personas luchando en este sector del cáñamo tradicional en muchas partes del mundo que requieren del apoyo de los consumidores para poder mantenerse en esa lucha, por eso muchos productos incluyen “ Gracias por sostenernos”

Si ya no tenéis dudas de lo necesario y vital que resulta esta vieja-nueva planta para estar lo más sanos y felices que podamos no tardéis ni dudéis en poneros en contacto para ayudaros a incorporarlo en vuestra dieta diaria.

Deseando lo mejor para tod@s y para la tierra que tanto nos necesita me despido con la esperanza de haber sido útil y que se logre comprender mejor la urgencia de luchar para lograr entre todos un mundo mejor alimentado y más justo en el que a nadie, sobre todo a los más débiles e indefensos, les falte esta maravillosa proteína en su vida.

Fuente: CannabisMagazine

Anuncios

can you have a healthy bit of crack with cannabis?

It’s been a solid year for tabloid-driven drug scares.

First came the panic over the impact super-strength skunk has on mental health. Then it shifted to synthetic legal high Spice, which led to several high-profile hospital admissions (mostly of students) before there were moves to have the synthetic cannabinoid outlawed.

Next up for scaremongering is likely to be ‘dabbing’, a form of smoking a powerful cannabis oil.

Dabbing involves heating concentrated Butane Hash Oil (BHO) – also known as dabs, honey oil, wax, shatter and budder – and inhaling it through a glass pipe or bong. It’s a process that has led to dabbing being dubbed ‘cannabis crack’.

“Dabbing means people can enjoy cannabis without mixing it with tobacco. From a public health perspective that is potentially a real game changer”

Even seasoned smokers are surprised by the strength. Street cannabis has around a 15 per cent concentration of tetrahydrocannabinol (THC), the primary psychoactive ingredient in cannabis. A dab has up to 90 per cent. It’s been said if a regular joint is like having a pint, a dab is the equivalent of downing a quarter of vodka.

Despite the potency experts say dabbing could be a “game changing” way of getting stoned – because it’s healthier than smoking cannabis with its traditional mix of tobacco.

Dr Adam Winstock who helps produce the Global Drugs Survey told Loaded, “Dabbing could be the thing that means people can enjoy cannabis without mixing it with tobacco. From a public health perspective, that’s potentially a real game changer.”

Dabs can also be rubbed into the skin, gums, or even turned into a suppository, if shoving cannabis up your tunnel is how you like to get on one.

A new pipe has been invented for smoking butane hashish oil

BHO can also be adapted into an odourless form for subtle use in the booming number of e-cigs being sucked.

Dr Winstock added there are still downsides.

“The risks attached – memory loss, paranoia and dependence – are massively escalated with vast amounts of THC,” he said.

Dabbing is most prolific in the US but Dr Winstock stressed how easy it was to smuggle cannabis oil into other countries.

Dr Winstock said, “Clearly, there is a difference between shipping a soap-bar sized piece of cannabis resin and a marble-sized ball of BHO.”

It’s doubtful tabloids will spin dabbing with the same measured consideration as Dr Winstock. In short, dabbing: a scare coming soon to a tabloid near you.

The 2016 Global Drugs Survey is set to carry out the biggest study of BHO ever undertaken. Have your say as a part of it here.

“Con el cannabis es un problema que la gente no sepa qué está tomando”

Manuel Guzmán lleva 20 años investigando las propiedades terapéuticas del cannabis, lo que le ha dado un estatus de referencia internacional. Son dos décadas estudiando sus múltiples efectos como agente antitumoral o ante enfermedades neurodegenerativas. Recientemente, compagina esta actividad con ser miembro de la junta directiva del Observatorio Español de Cannabis Medicinal. El jueves pasado participó en la presentación de la Plataforma Regulación Responsable, desde la que aboga por la regulación integral de esta sustancia para su uso tanto terapéutico como recreativo.

Manuel Guzman

¿Por qué es partidario de legalizar el cannabis?

Por dos cuestiones. Una es la medicinal. Cuando existe una regulación que se impone sobre la sustancia no va a haber un control de calidad, un acceso seguro, un seguimiento por los especialistas. Tenemos muchos impedimentos legales sobre la planta que impiden que la investigación básica y clínica avancen a la velocidad que me gustaría. Y hay muchos argumentos que apoyan desde el punto de vista científico-médico la apertura de estas posiciones sobre los preparados.

Desde el punto de vista recreativo —pero también de los derechos inalienables de cualquier persona al autoconocimiento e incluso la automedicación— cualquiera, de manera libre y responsable, debería tener la libertad de utilizar preparados de cannabis.

Soy partidario abierto de una regulación que permita la apertura en el consumo, utilización, de sustancias en general y el cannabis en particular. Debe ir asociado a la responsabilidad, a respetar los derechos de los demás y a la información responsable, objetiva y abierta por parte de las autoridades hacia cuáles pueden ser los perjuicios de cualquier sustancia.

¿Cualquier sustancia, no sólo el cannabis?

En una sociedad ideal, sí. Otra cosa es que habría que hacerlo poco a poco. Lo esencial es la información, la transparencia. Habría que ir haciendo programas de formación, pero en cualquier sociedad que se precie de ser libre sería un derecho de las personas, bajo programas de información y concienciación, saber qué se está tomando. Si uno va a fumar cannabis, que sepa qué porcentaje de THC tiene. Si se va a tomar MDMA, que no está mezclado con anfetamina, por ejemplo. Son políticas de acotar riesgos y abrir posibilidades.

¿En qué momento estamos en la investigación con el cannabis?

Yo pondría tres niveles de evidencia. Uno, con indicaciones más consolidadas y una evidencia sólida. Aquí hay dos aplicaciones: una es el dolor crónico. Es lo más claro y lo que más utilizan los pacientes. Hablamos de cuadros de artritits, fibriomialgia, migraña, dolor crónico, dolor neuropático… hay buenos estudios sobre los buenos efectos de los cannabinoides, tanto solos como combinados con otros analgésicos. En segundo lugar se utiliza para los trastornos del movimiento: espasmos, convulsiones, temblores, etc. En un segundo nivel, para el que hay evidencias aunque también para otros medicamentos, destacaría otros dos usos: el más clásico es la inhibición de nauseas y vómitos asociados a la quimioterapia. También está el aumento del apetito y la pérdida de peso masiva en ciertas enfermedades. Por último hay algunas indicaciones que pueden ser relevantes pero aún están en estudios clínicos tempranos. La que más repercusión ha tenido es el tratamiento de las convulsiones en epilepsias infantiles en niños en los que han fracasado otro tipo de fármacos.

¿Pero cómo se utilizan estos medicamentos? ¿Se dispensan a nivel oficial?

Hay un medicamento llamado Sativex que en España está aprobado oficialmente para la espasticidad asociada a la esclerosis múltiple. En otros países está aprobado para el dolor neuropático y el dolor oncológico, pero aquí no. La mayoría de la gente toma aceite de cannabis. A veces no viene estandarizado, es una de las lacras de la prohibición. Es un problema que la gente no sepa qué está tomando. Es la diferencia entre que se lo compres a un narco o a un Estado. No sabes la composición, estabilidad, pureza, etc. La estandarización es totalmente necesaria. Cuando tomas un paracetamol tienes que saber si tiene 100 mg o 500. Obviamente hay que saber cuando se toma un aceite cuánto principio activo está tomando para tener una previsión de sus efectos.

Como investigador, ¿cómo le afecta la prohibición del cannabis?

La Organización de las Naciones Unidas tiene una serie de listas de sustancias psicotrópicas. En la Lista 1 están incluidos la mayoría de los principios activos de las drogas que consumimos normalmente. La OMS considera que son sustancias peligrosas, adictivas, sin valor terapéutico, y hay unas restricciones muy fuertes a investigar con ellas. Ahí está el THC, lo cual es absurdo en 2015, cuando en cualquier laboratorio u hospital hay cientos de compuestos más peligrosos. Pero la realidad es que hay unas regulaciones muy estrictas que hacen que los investigadores básicos necesitemos una serie de permisos especiales. Es farragoso. A las agencias que nos financian les echa para atrás el papeleo. En la investigación básica se solventa, pero en investigación clínica es complicado.

Luego hay cuestiones relacionadas con el estigma que tienen las plantas. Por estar en la Lista 1 se considera una droga de abuso y se ve con recelo la investigación y es difícil convencer a hospitales, compañías farmacéuticas, instituciones, etc. para que apoyen estos estudios.

¿Se han dedicado más esfuerzos y recursos a demostrar los efectos negativos en vez de a investigar sus propiedades terapéuticas?

Tradicionalmente sí, aunque ahora está balanceado más o menos. Se ha invertido un poco la tendencia. Ahora hay muchos estudios sobre los posibles efectos terapéuticos.

¿Qué papel juegan las grandes farmacéuticas en esta cuestión?

Hay una cierta relación de dos caras. Una farmacéutica quiere sanar para ganar dinero. Si ve que hay una opción de entrar en el mercado en alguna enfermedad con los cannabinoides lo va a intentar. El Sativex obviamente lo hace una farmacéutica, una inglesa llamada GW. No es una multinacional, pero sí una intermedia. Están floreciendo también otras pequeñas en otros países del mundo que empiezan a hacer sus preparados. La Big Pharma tiene por un lado la idea de que pueden ser compuestos interesantes y existe al menos un interés teórico. Problemas: las regulaciones que se manejan sobre el manejo de estos compuestos. En segundo lugar el estigma del cannabis más como droga que como fármaco. Otro problema es que las farmacéuticas quieren tener su compuesto patentado y protegido, y en el caso de la marihuana no se puede patentar porque son compuestos naturales. Las compañías deberían desarrollar sus propios derivados sintéticos, y se está haciendo, pero de momento no hay ninguna que haya superado a los compuestos de la planta.

¿Qué está investigando ahora?

Trabajamos en tres líneas. Una es sobre el cáncer: intentamos dilucidar si el THC y el CBD son compuestos antitumorales. Hemos visto que pueden tener efectos estos efectos en ratones y ratas, estamos haciendo estudios clínicos en algunos tipos de tumores para dilucidar si los cannabinoides aparte de paliar atacar los tumores. La segunda línea de trabajo es la posible utilidad de estos compuestos como agentes neuroprotectores en algunas enfermedades neurodegenerativas. Es una de las vías más activas en la investigación del cannabis. Y en tercer lugar estamos intentando estudiar los efectos negativos del THC en el desarrollo embrionario cuando se fuman grandes cantidades de cannabis en el embarazo.

El cannabis entra en campaña

“Vamos a regular el cannabis en 2017”. Así de rotundo se manifestó el pasado jueves Ramón Morcillo, portavoz de la plataforma Regulación Responsable, sobre la evolución de la situación legal de esta sustancia en España. “La legislación actual no ha conseguido sus objetivos: no ha reducido el número de consumidores, ni protege la salud pública al dejar el cannabis en un mercado negro en manos de las mafias sin control que propicia, precisamente, que los menores accedan a él”, argumentó Morcillo. La plataforma aboga por una regulación integral que incluya el consumo, la producción y la distribución para evitar errores de otros países. La regulación cuenta con el apoyo expreso de Podemos, Ciudadanos, UPyD y sobre todo IU, que la incluye en sus programas hace años. El PSOE está dispuesto a debatir la cuestión. El PP, adalid de las políticas represoras en esta materia en los últimos años, está en contra. “No se trata de dar barra libre, hablamos de que la sustancia la suministre el Estado con todas las garantías y no el Chapo Guzmán”, aclaró Araceli Manjón-Cabezas, exmagistrada y exdirectora del gabinete del Plan Nacional sobre Drogas. En España un 9% de la población consume cannabis de forma habitual, porcentaje que sube hasta el 17% en la cohorte de edad entre 17 y 35 años.

 

Fuente: El diario

THCV May Affect Your High, Study Finds

New research on the cannabinoid THCV shows that it may reduce the effects of THC.

While almost all marijuana users are familiar with the effects of THC, new findings show why you may want to pay attention to another compound known as tetrahydrocannabivarin (THCV).

THCV

THCV is one of many cannabinoids found in cannabis and is often measured during laboratory testing. But up until now, little was known about the effects of THCV — both psychological and otherwise.

Interestingly, a new study published Nov. 17 in the Journal of Psychopharmacology seems to show that THCV works against THC to dampen the high.

While the sample size was small — the study only involved 10 participants — the results showed that combining doses of THCV with THC overwhelmingly resulted in a high that felt “less intense” compared to THC alone.

THCV also seemed to protect against other common effects of THC, including memory impairment and increased heart rate.

Interestingly, THCV seemed to have no psychoactive effect when taken alone. In fact, participants in the study were unable to distinguish doses of THCV from a placebo.

The authors — a group of scientists from King’s College London — say that this seems to contradict older research published in the 1970s, which suggested THCV might have weak psychoactive properties.

Nevertheless, the latest findings suggest that THCV may offer a similar sort of protection as CBDwhen it comes to reducing the psychoactive effects of cannabis.

According to testing results from the 2014 High Times Cannabis Cup in Seattle, many sativa strains have noticeable levels of THCV. In fact, this may explain the uplifting and energizing effect that sativa strains are known for.

So, for the growing number of people seeking marijuana with a less potent high, strains with significant THCV levels may be a good place to start.

Fuente: LeafScience